Archive for ¿Qué hacemos?

Paseo a Ciegas

// January 18th, 2010 // No Comments » // Paseo a Ciegas, ¿Qué hacemos?

Paseo a Ciegas

Durante los meses de enero, febrero y marzo del 2010 se llevará a cabo el programa “Paseo a Ciegas”, cuyo objetivo es:
“Apoyar la re-integración de las personas con discapacidad visual en la vivencia de la ciudad a través la bicicleta”

“Paseo a Ciegas” consiste en pasear de manera gratuita a personas con discapacidad visual en bicis tándem (dobles) aprovechando los cierres dominicales de Av. Paseo de la Reforma. De esta manera brindamos al paseante seguridad en un espacio humanizado, es decir, un espacio abierto a los peatones y a los ciclistas.

¡¡¡ La cita es todos los domingos en la glorieta de la Diana de 9 am a 1 pm !!!
(A 4 calles del la estación Sevilla de la línea 1 del metro)

Dicho proyecto se realiza con la colaboración de las organizaciones Contacto Braille y Muévete por tu Ciudad.
Además contamos con el apoyo de ciclistas independientes, los grupos Tlatilkas y Bici Cerdos, así como las empresas Brompton de México y grupo Fogra.

Este proyecto es un ejercicio “de ciudadanos para ciudadanos” y es posible gracias a la contribución desinteresada de organizaciones, empresas y ciudadanos.

Si quieres apoyar de alguna forma y/o necesitas más información contáctanos por este medio o a:

Bicitekas:
contacto@bicitekas.org
Cel. 5527538417

Muévete por tu Ciudad:
contacto@muevetextuciudad.org
Tel. 5579 4956, Cel. 55 2971 4613

Paseo a Ciegas

Foto cortesía de “Marca Reciclada

Parte del equipo de

Foto cortesía de “Bicibolsas

¿Ciudades para personas o para autos?

// December 17th, 2009 // No Comments » // Publicaciones

Opinión y debate
Ruth Pérez López
*
¿Ciudades para personas o para autos?
REVISTA DFENSOR, noviembre 2009

La actual administración del Gobierno del Distrito Federal (GDF) se ha propuesto mejorar la movilidad urbana aumentando la oferta de transporte público. Los proyectos destinados a crear alternativas a la saturación vial y a mejorar la calidad del aire se intensifican: ampliación de la red de Metro y Metrobús, construcción del Tren suburbano y del corredor cero emisiones, sustitución de taxis y peseros, puesta en marcha del Hoy no Circula Sabatino, limitación de la circulación de vehículos foráneos y del extranjero, implementación del transporte escolar obligatorio en escuelas privadas, reubicación laboral de empleados de gobierno, entre otros.

En contraste con estas acciones, las autoridades siguen asignando una parte importante de los recursos públicos a obras que buscan “agilizar la circulación vehicular”, como la construcción de vías rápidas, distribuidores viales, puentes vehiculares, cajones de estacionamiento, túneles y pasos a desnivel. Así, mientras por un lado se está apostando por el transporte público, por otro se perpetúan las obras que incentivan el uso del automóvil y, a largo plazo, agravan el problema de congestionamiento vial. En consecuencia, los esfuerzos emprendidos para mejorar la movilidad urbana no conducen a ningún cambio significativo; las diversas iniciativas pierden su potencialidad, dejan de responder a los intereses colectivos y terminan por perjudicar la calidad de vida de las y los ciudadanos.

Hegemonía del coche

Las políticas orientadas a la ampliación y mejoramiento de la red vial que se aplican desde el advenimiento de la ciudad moderna, conllevan a un aumento significativo del uso del automóvil particular. Entre 1994 y 2007, los viajes realizados en este medio de transporte se incrementaron 30% en la zona metropolitana del valle de México (ZMVM).1 A la vez, el tiempo promedio de traslado aumentó siete minutos, pasando de 46 en 1994, a 53 en 2007. Lo anterior indica que la movilidad no se ha mejorado durante estos últimos años; al contrario, el congestionamiento vial ha empeorado, las horas pico se han extendido y las velocidades se han reducido.

Si bien poseer un auto particular fue sinónimo, en su momento, de libertad de desplazamiento, rapidez, flexibilidad y placer, hace tiempo que en la ciudad de México el automóvil ya no cumple con estas características. Sin embargo, el desarrollo de una relación simbólica y afectiva al auto ha llevado a considerarlo un fin en sí mismo. Por esta razón, aun cuando su uso responde cada vez menos a una necesidad de transporte y movilidad, la demanda de este tipo de vehículo es mayor y va en aumento.

Monopolización del espacio

Cuántas veces hemos escuchado frases como “el Distrito Federal ha llegado al límite de su capacidad” o “ya no cabemos en la ciudad”, insinuando que se deberían tomar medidas para frenar la inmigración, cuando en realidad las personas no son el problema, sino la forma en que se planea y ordena el territorio. Si se analizan los datos que ofrecen las estadísticas, se observa que la densidad de la población en el Distrito Federal no es tan dramática como se pretende. Se eleva a 5 896 hab/km2, por lo que se sitúa tres veces por debajo de la densidad de París, dos veces por debajo de la densidad de Nueva York y sólo un poco por encima de la de ciudades como Madrid y Montreal. La impresión de falta de espacio en la ciudad de México resulta del excesivo espacio que ocupa el coche en el medio urbano.

Como ejemplo, está el número de personas que circulan cada hora por un espacio de 3.5 metros de ancho: es de 2 000 si viajan en auto, de 14 000 si se transportan en bicicleta y de hasta 22 000 si viajan en transporte público.2 El área requerida para estacionar un automóvil es diez veces mayor a la de una bicicleta y su aporte a la congestión viales veinte veces más elevado,3

Si bien el automóvil aporta aproximadamente 29% de los viajes en la ZMVM, la parte en infraestructura urbana destinada a este medio de transporte representa un porcentaje mucho mayor. Por si fuera poco, es cada vez más común ver cómo las banquetas y otros espacios para peatones son utilizados como estacionamientos temporales. La invasión y monopolización de los espacios públicos por el automóvil impide la circulación fluida y segura de las personas, particularmente de las más vulnerables, y dificulta su acceso a los servicios ofrecidos por la ciudad.

Costos sociales y ambientales del uso del automóvil

El automóvil causa graves perjuicios a la colectividad e impacta negativamente sobre la calidad de vida urbana y las condiciones de vida de las y los ciudadanos. No representa una opción viable para las ciudades ni es sustentable en términos energéticos. Tiene efectos negativos sobre el medio ambiente y sobre la contaminación atmosférica y sonora. Su masificación ha llevado a un incremento de las enfermedades respiratorias y, sobre todo, de la inseguridad vial, vulnerando el derecho a un medio ambiente seguro y saludable.

El congestionamiento vial cada vez más frecuente produce estrés en los automovilistas quienes, por desesperación e impaciencia, buscan ganar tiempo a través de diferentes estrategias que infringen, por lo general, el reglamento de tránsito: exceder el límite de velocidad, pasar los semáforos en rojo, ignorar la prioridad de paso y los derechos de las y los peatones.

En definitiva, la motorización de las ciudades ha incrementado significativamente la inseguridad de la ciudadanía. En México, los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte en jóvenes de 15 a 29 años, por lo que se han convertido en un problema de salud pública. No obstante, en un momento donde la seguridad pública y ciudadana ocupa uno de los primeros lugares en la agenda política, las autoridades públicas parecen haber perdido el interés por la seguridad vial.

Derecho a la movilidad y a un transporte eficiente y seguro

El transporte debe desarrollarse en función de intereses colectivos y promover la inclusión social de sus habitantes a través de un acceso equitativo a los diferentes espacios de la ciudad. El artículo XIII de la Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad4 estipula que el transporte público y la movilidad urbana constituyen un derecho que es necesario garantizar a través del uso de vehículos no contaminantes y el establecimiento deáreas reservadas a los peatones, entre otros puntos.

En 2007, la declaración de Stuttgart5 sobre movilidad sustentable reconoció esta última como un derecho universal e indispensable para acceder a otros derechos básicos como son la salud, el trabajo, la vivienda, la educación, etcétera.

Se resaltó la idea de una movilidad socialmente equitativa y respetuosa con el medio ambiente y se señaló la importancia de cambiar las prácticas sociales relativas al uso del automóvil. Considerando la movilidad como “el derecho al libre desplazamiento en condiciones óptimas de relación entre el medio ambiente, espacio público e infraestructura”,6 el automóvil ha demostrado que no es una opción viable de transporte. Por el contrario, la bicicleta ofrece verdaderos beneficios tanto para la o el usuario como para la colectividad: favorece la convivencia urbana, conduce al respeto del patrimonio común, participa en la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero, no produce ruido, reduce significativamente los embotellamientos y accidentes de tráfico, contribuye a la preservación de la energía, mejora los tiempos de viaje y las condiciones de accesibilidad, incrementa la salud, disminuye las desigualdades en materia de movilidad, permite el disfrute equitativo de la ciudad, evita las situaciones que favorecen el estrés, aumenta la calidad del medio ambiente urbano y, por si fuera poco, ofrece una alternativa a la creciente demanda de un modo de transporte individual a un bajo costo. Como bien lo dice el antropólogo francés Marc Augé, la bicicleta permite unir lo útil con lo agradable.7

Bicitekas, A. C.:
promoviendo ciudades más humanas

Desde Bicitekas, A. C., buscamos incidir en las políticas públicas así como en la planificación y gestión territorial, a fin de producir un cambio sustancial en la movilidad urbana de la ciudad de México y en los modos de desplazamiento de sus habitantes. Nos esforzamos por modificar el rostro de la ciudad a través de la promoción de alternativas de movilidad más eficientes, viables y equitativas.

Para nosotros, la bicicleta no es un fin, sino una herramienta para construir una ciudad para todos(as) logrando el bienestar colectivo a partir de la garantía de los derechos de las personas. En este sentido, consideramos que tiene un gran potencial para responder a los retos que plantea la ciudad de México y que puede llegar a desempeñar un papel importante en la transformación del ámbito urbano y en el cambio de hábitos de las y los ciudadanos.

El GDF ha establecido como meta para 2012 lograr que 5% de los viajes se hagan en bicicleta. Desde nuestra perspectiva, para impulsar este medio de transporte y alcanzar esta meta, es necesario que las políticas públicas desarrollen una visión integral de la ciudad que incorpore aspectos de sustentabilidad, accesibilidad e inclusión social. El presupuesto y la administración de los recursos públicos deben ser congruentes con estas políticas públicas. Las acciones gubernamentales se caracterizan actualmente por una visión fragmentada de la ciudad y un conjunto de obras aisladas que se limitan a atender y satisfacer la demanda inmediata.

Fomentar el uso del transporte público desarrollando la red de transporte colectivo no es suficiente para transformar a la ciudad. También es indispensable incrementar la oferta de espacios de descanso y recreación; construir parques y jardines; implementar más espacios para los peatones; anchar las banquetas y reducir el espacio para los coches; en definitiva, poner en marcha medidas para que la ciudad se convierta en un lugar agradable y seguro y ofrezca a las y los ciudadanos una vida urbana de calidad. De otra forma, el derecho a la ciudad será ejercido únicamente por las y los automovilistas.

* Doctora en Cambio Social, con especialidad en Antropología Social por la Universidad de Lille, Francia; encargada de la Coordinación Académica del Observatorio Ciudadano de la Ciudad de México y activista de Bicitekas, A. C., organización que promueve el uso de la bicicleta como medio de transporte, la humanización de la vida urbana y el transporte sustentable.

Notas al pie de página:

1 INEGI, encuesta Origen-Destino 2007.
2 Botma H. y Papendrecht, Traffic Operation of Bicycle Traffic, tu-Delft, 1991.
3 Bicitekas H. e ITDP, Propuesta de red ciclista para la ciudad de México, México, 2007.
4 Varios, Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad, Quito, Foro Social de las Américas, 2004.
5 Council of European Municipalities and Regions (ccre), Declaration of Stuttgart, Stuttgart, 2007.
6Ballén Duque, “Derecho a la movilidad, la experiencia de Bogotá” en Prolegómenos: Derechos y Valores, núm. 20, Bogotá, 2007, pp. 169-181.
7 Marc Augé, Elogio de la bicicleta, Barcelona, Gedisa, 2009.

Mapa Bicis Fantasmas

// November 25th, 2009 // No Comments » // Bici Fantasma

Hasta el momento hemos colocado 5 bicis fantasmas, este es el mapa donde fueron colocadas. Esta es su localización:


Ver Ciudad de México, D.f. en un mapa ampliado

Primera bici fantasma/ En honor a Liliana Castillo Reséndiz, ilustradora de 23 años falleció el 22 de mayo 2009 atropellada por un automovilista a exceso de velocidad.


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Segunda bici fantasma / Esthela de la Luz Valles Vindiola estudiante de 18 años perdió la vida el 21 de junio de 2009 cuando se precipitó a toda velocidad por el puente en U invertida que cruza Periférico.


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Tercera bici fantasma. En honor al policleto Ignacio Santiago Martínez, quien pereció en el cumplimiento de su deber durante un accidente vial el 18 de julio, 2009.


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Cuarta bici fantasma / En honor al Pokemón, fótografo que murió atropellado en el 2008.


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Quinta bici fantasma

Quinta Bicicleta fantasma y Primer Triciclo fantasma en honor al niño Rubén Vázquez Marín que fue atropellado a las 7 am del 8 de octubre, 2009 mientras vendía pan y café a bordo de su triciclo.

– - – Este triciclo fue robado o retirado por la autoridad en noviembre, 2009. – - -


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Hacia ciudades más humanas – DFensor

// November 11th, 2009 // 1 Comment » // Publicaciones, ¿Qué hacemos?

Por el derecho a construir ciudades más humanas
Al iniciar el siglo xxi la mitad de la población mundial vivía en ciudades. La cifra crece
como una bola de nieve pero, ¿qué clase de ciudades hemos construido hasta
hoy? Las urbes modernas son, potencialmente, territorios con gran riqueza y diversidad
económica, ambiental, política, social y cultural. Sin embargo, los modelos de desarrollo
implementados en la mayoría de los países se caracterizan por establecer patrones que
generan pobreza y exclusión, contribuyen a la depredación del ambiente y aceleran los
procesos migratorios y de urbanización, la segregación social y espacial y la privatización
de los bienes comunes y del espacio público. Contribuyen a ello las políticas públicas de
desarrollo de infraestructura que, lejos de fomentar la reconstrucción del tejido social,
violentan la vida urbana.
Este contexto ha favorecido el surgimiento de movimientos sociales que exigen el
reconocimiento, en el sistema internacional de los derechos humanos, del derecho a la
ciudad, definido como el usufructo equitativo de las ciudades dentro de los principios de
sustentabilidad y justicia social. Este derecho es la expresión fundamental de los intereses
colectivos, sociales y económicos, en especial de los grupos vulnerables y desfavorecidos,
respetando las diferentes culturas urbanas y el equilibrio entre lo urbano-rural.
Asimismo, este derecho presupone la interdependencia entre población, recursos,
medio ambiente, relaciones económicas y calidad de vida para las presentes y futuras
generaciones. Implica cambios estructurales profundos en los patrones de producción
y consumo y en las formas de apropiación del territorio y de los recursos naturales. Se
refiere a la búsqueda de soluciones contra los efectos negativos de la globalización, la
privatización, la escasez de los recursos naturales, el aumento de la pobreza mundial,
la fragilidad ambiental y sus consecuencias para la supervivencia de la humanidad y
del planeta.
Las ciudades son el espacio para la vida en común de sus habitantes. No encuentran
su alma en su creciente tráfico vehicular, en sus deslumbrantes distribuidores viales
o en sus altos edificios modernos. El alma de las ciudades sólo puede hallarse en
los espíritus de sus millones de habitantes, en las risas de las niñas y los niños que
juegan en sus parques, en la convivencia de quienes andan sus calles, pedalean en sus
avenidas, viven en sus barrios.
Las grandes urbes, como el Distrito Federal, parecen haber perdido su principal
esencia: su identidad como espacio para la vida humana. Por ello es que se requiere
repensar ¿qué tipo de c
iudades queremos construir al iniciar la segunda década del
siglo xxi?
¿El mundo soportará más crecimiento urbano desmedido y deshumanizado?, ¿seguiremos
apostando a la pérdida del espacio público en la ciudad de México en aras
de un desarrollo ficticio?, ¿continuaremos ignorando los derechos de las personas que
caminan, pedalean o se trasladan en transporte público para imponer los deseos de una
minoría motorizada?, ¿de verdad la única forma de desarrollo urbano es la aniquilación
del sentido humano del hábitat? Nosotros, y afortunadamente muchas personas más,
creemos que no. Construir ciudades más humanas no es una utopía.
Tomado de la Revista DFensor Número 11, Noviembre 2009.

La revista DFensor es una publicación de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.

Para ver la revista en formato PDF haz clic en la portada.
portada

Paseo Nocturno

// October 31st, 2009 // 29 Comments » // Paseos Nocturnos, ¿Qué hacemos?

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¿Te gustaría formar parte de la bici-revolución mientras conoces la vida nocturna de la Ciudad de México?

Entonces te esperamos en el tradicional paseo nocturno Biciteka.

La cita es en la Columna de la Independencia (el Ángel) todos los miércoles del año a las 21 hrs, para salir a las 21:30 hrs

Recuerda usar una bicicleta en buenas condiciones mecánicas y portar un kit anti-ponchaduras.

Recomendamos usar luces traseras, cintas reflejantes y casco.

¡ Indispensable asistir con espíritu lúdico !

Paseo Nocturno

“El Paseo Biciteka”

El paseo Biciteka comienza en 1998 y tiene su origen en una historia de amor de pareja y unión entre amigos. Su objetivo principal es demostrar que:

“Es posible transportarse en bicicleta en la ciudad de México”

Es nocturno porque así rompe con el imaginario de que andar de noche en las calles es peligroso.

Ante la opinión común y generalizada que considera que rodar en esta ciudad es imposible, El Paseo Biciteka “confirma” que sí es posible hacerlo.

Siendo el objetivo general de Bicitekas A.C. lograr “ciudades más humanas”, la bicicleta se convierte en un medio para alcanzar este objetivo. A través de su uso cotidiano humanizamos las calles de la ciudad, mejorando la movilidad urbana, la convivencia entre peatones, ciclistas y automovilistas y por ende, el medio ambiente.

El Paseo Biciteka trasciende el hecho de ser un simple paseo, ya que es:

  • Una forma de hacer visibles a los ciclistas (urbanos principalmente) ante la sociedad en general.
  • Un espacio potencializador de ciclistas, en el que los principiantes pueden desarrollar habilidades, recibir consejos y ganar experiencia mientras conviven con ciclistas más experimentados.
  • Una celebración colectiva del uso urbano de la bicicleta.
  • Una muestra de los beneficios adicionales del uso de la bicicleta.
  • Un medio para conocer personas y grupos con una pasión en común, la bicicleta.
  • Un acto voluntario y autogestivo.
  • Una reapropiación del espacio público y de la noche.
  • Una manera de conocer la ciudad y perderle el miedo a sus rincones, sus esquinas y su gente.
  • Un apoyo al fortalecimiento del tejido social.
  • Un ejercicio de civilidad y solidaridad.
  • Una forma pacífica pero firme, de protesta y propuesta contra del uso indiscriminado del automóvil.
  • Un grupo de libre acceso y no discriminatorio.
  • Un espacio para compartir ideas y sueños.
  • Un espacio en movimiento que todos los asistentes construimos en colectivo cada miércoles.

El Paseo Biciteka es de todos, cualquiera puede colaborar o simplemente asistir, lo único que necesita para hacerlo es voluntad y entusiasmo. Al estar constituido por bicicleteros de diversos tipos, colores y sabores montados en bicicletas de todo tipo, el paseo se desarrolla a una velocidad promedio de 15 a 20 km/h.

El Paseo Biciteka es divertido. Y la diversión radica fundamentalmente en el encuentro con los amigos y camaradas, en la convivencia con la gente que participa en el paseo y con la que nos vamos encontrando en el camino. Consiste también en recorrer la ciudad por zonas, horas y circunstancias en las que no siempre tendriamos acceso si andubiéramos a pie, en automóvil y/o en transporte público.

En el Paseo Biciteka debe existir respeto por:

  • Todos los asistentes, sus gustos, creencias, preferencias, etc.
  • Las horas de sueño y horarios laborales de los asistentes, comenzando el paseo a más tardar a las 9:35 pm, llevando la bicicleta en las mejores condiciones mecánicas posibles y portando un kit anti-pinchaduras para evitar retrasos innecesarios.
  • Los peatones y su espacio, la banqueta.
  • Todas las personas que encontramos en nuestro camino.
  • Todos los lugares que “bicitamos”.
  • La seguridad de los demás, siempre poniendo atención al rodar.

El Paseo Biciteka es un espacio solidario y se demuestra al:

  • Advertir y comunicar la existencia de obstáculos en el camino que representen un riesgo para los asistentes.
  • Apoyar al que tiene una pinchadura, al que va lento porque ya no tiene fuerza o aire, al que tiene poca experiencia, al que no conoce la ruta, al que va por primera vez, etc.

Para la realización del paseo se cuenta con la colaboración de:

  • Bloqueadores. Cierran momentáneamente las calles al paso de los autos para que el contingente de ciclistas pueda pasar completo.
  • Barredoras. Están al pendiente de los que van en la parte trasera del grupo.
  • Satélites. Van y vienen de atrás hacia adelante asegurándose de que el contingente viene compacto y seguro.
  • Mecánicos. Auxilian en situaciones especiales y/o fuera de lo común.
  • Guías. Orientan en la ruta a seguir.

Todos ellos hacen esas funciones “voluntariamente”, porque les gusta ayudar, porque se sienten capaces y a veces porque no hay otro que lo haga. Ninguno de ellos cobra por su labor. Algunos son simpáticos y ponen un toque personal al paseo haciéndolo más agradable, otros no lo son tanto. Algunos conocen muchos lugares para “bicitar” y otros sólo conocen el café del centro de Coyoacán.

Debido a que el paseo funciona con voluntarios, no se puede depender de un grupo específico de personas, por lo que siempre necesitaremos del apoyo de todos. Quienes lo hacen posible, merecen todo nuestro respeto por el solo hecho de conducir semanalmente a un grupo de personas por la ciudad, de noche, a veces lloviendo o a veces con frío.

Se puede coincidir o no con los estilos de llevar al grupo, pero también se pueden proponer mejoras y hacerlas realidad para el beneficio de todos los asistentes.

El Paseo Biciteka:

  • No es obligatorio. El que asiste lo hace porque quiere y lo disfruta.
  • No es un espacio de lucro o fama.
  • No busca acumular kilometraje. La distancia total del recorrido puede variar (sin exceder los 30 km), al igual que los destinos y el paisaje urbano.
  • No es un reto físico. Pero en ocasiones vamos un poco más lejos o tomamos algunas subidas porque a cambio de ello disfrutaremos de una vista increíble, un lugar especial, una rica cena, etc.
  • No es una carrera. Decidimos rodar en grupo por la seguridad que esto implica.
  • No es un espacio de solemnidad. No obstante, los participantes deben recordar que se trata de un acto cuya intención es demostrar que se puede rodar con seguridad en la ciudad y transformarla en un lugar más agradable para habitar. Por lo tanto se deben seguir las recomendaciones de comportamiento y seguridad básicas para la realización del paseo.
  • No es un paseo turístico. Aunque puede haber días en que algún destino lo sea.
  • No es un paseo-cena. Sin embargo al menos un miércoles al mes hacemos una escala en un lugar para cenar, sin ser esto un acto obligatorio para los asistentes.

Mapa de destinos/lugares “bicitados” durante el 2010…


Ver Destinos Paseo Biciteka 2010 en un mapa ampliado